¿Cuánto estás dispuesto a perder?
¿Cuánto estás dispuesto a sacrificar? ¿mucho o todo? Por el futuro ¿de los tuyos o el de ellos? Miro a mis hijos, y las lágrimas se mezclan con la rabia, al buscar un punto de agarre en esta sociedad. Me hundo, en un pozo profundo, donde ya no puedo ayudar, y no los puedo encontrar.